Luego de mantenerlos congelados por dos meses a raíz de un enfrentamiento con la petrolera Shell, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, dispuso ayer liberar los precios de los combustibles: derogó una resolución emitida en febrero que imponía topes en los valores de las naftas y el gasoil.
Ahora, Moreno tendrá una tarea menos en su larga lista de actividades y controles, que incluyen los precios de la carne, de artículos de primera necesidad y del azúcar, y el freno a las importaciones. Con esta medida, los dueños de estaciones de servicio advirtieron que podrían producirse subas como consecuencia del aumento en el valor del petróleo en los mercados internacionales.
En la resolución, firmada por el propio Moreno, se deja sin efecto la resolución de febrero mediante la cual se aprobaron normas sobre la comercialización, intermediación, distribución y/o producción de combustibles líquidos.
"Los precios eran libres. Este congelamiento vino sólo por tres o cuatro centavos de la empresa Shell. El problema es que el país no tiene la cantidad suficiente de crudo, y hay que importar", afirmó la presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles, Rosario Sica, según NA.
Señaló que el crudo internacional aumentó de precio debido a los conflictos como el de Libia y opinó que el Estado debería importar petróleo ya que se queda con el 65% del precio del combustible. A su vez, el secretario de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos de la República Argentina (Cecha), Raúl Castellano, dijo que los combustibles seguirán la suerte del resto de los bienes y productos del país aunque aclaró que habría que descartar subas muy importantes. "Seguramente habrá un sendero de precios con alzas periódicas pequeñas, como ocurre con el resto de los bienes y productos que se comercializan en el país", aseveró. En Tucumán, el presidente de Capega -la cámara que agrupa a los dueños de estaciones de servicio-, Gustavo Sanz, prefirió no opinar sobre la medida ni sobre si en nuestra provincia se producirán subas de los precios de las naftas. "En materia de precios, no tenemos injerencia, no somos formadores de precios, ni sabemos cuánto van a aumentar las petroleras", se excusó. Tampoco opinó sobre si esta medida supondrá beneficios, perjuicios y ningún cambio para la situación de las estaciones de servicio, cuyos propietarios a menudo se quejan de la poca rentabilidad que les deja el negocio y de la cupificación del stock, un problema que data de 2003. "Veremos qué pasa (con la resolución). Nosotros asumimos las medidas que llegan. No se puede ni discutir ni avalar, ni nada, porque vienen de arriba", dijo Sanz.
Argumento
"La norma en cuestión fue dictada con el fin de lograr estabilidad en los precios, que constituyen un componente fundamental para otorgar continuidad al proceso de crecimiento de la actividad económica, así como para preservar el equilibrio macroeconómico ya alcanzado", precisó, en la última resolución, Guillermo Moreno, en alusión a la anterior resolución, la del congelamiento de precios. El funcionario justificó que en la actualidad se advierte que no están configuradas las mismas condiciones de comercialización vigentes a la fecha del dictado de la resolución 13/2011 (la del 1 de febrero), razón por la cual, corresponde derogarla. Esa resolución había frenado el alza que aplicó Shell al precio de los combustibles (entre un 2% y un 3,6%) el 28 de enero, una decisión que fue acatada varios días después por esa firma, que en un principio había amenazado con concurrir a la Justicia.
Ahora, Moreno tendrá una tarea menos en su larga lista de actividades y controles, que incluyen los precios de la carne, de artículos de primera necesidad y del azúcar, y el freno a las importaciones. Con esta medida, los dueños de estaciones de servicio advirtieron que podrían producirse subas como consecuencia del aumento en el valor del petróleo en los mercados internacionales.
En la resolución, firmada por el propio Moreno, se deja sin efecto la resolución de febrero mediante la cual se aprobaron normas sobre la comercialización, intermediación, distribución y/o producción de combustibles líquidos.
"Los precios eran libres. Este congelamiento vino sólo por tres o cuatro centavos de la empresa Shell. El problema es que el país no tiene la cantidad suficiente de crudo, y hay que importar", afirmó la presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles, Rosario Sica, según NA.
Señaló que el crudo internacional aumentó de precio debido a los conflictos como el de Libia y opinó que el Estado debería importar petróleo ya que se queda con el 65% del precio del combustible. A su vez, el secretario de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos de la República Argentina (Cecha), Raúl Castellano, dijo que los combustibles seguirán la suerte del resto de los bienes y productos del país aunque aclaró que habría que descartar subas muy importantes. "Seguramente habrá un sendero de precios con alzas periódicas pequeñas, como ocurre con el resto de los bienes y productos que se comercializan en el país", aseveró. En Tucumán, el presidente de Capega -la cámara que agrupa a los dueños de estaciones de servicio-, Gustavo Sanz, prefirió no opinar sobre la medida ni sobre si en nuestra provincia se producirán subas de los precios de las naftas. "En materia de precios, no tenemos injerencia, no somos formadores de precios, ni sabemos cuánto van a aumentar las petroleras", se excusó. Tampoco opinó sobre si esta medida supondrá beneficios, perjuicios y ningún cambio para la situación de las estaciones de servicio, cuyos propietarios a menudo se quejan de la poca rentabilidad que les deja el negocio y de la cupificación del stock, un problema que data de 2003. "Veremos qué pasa (con la resolución). Nosotros asumimos las medidas que llegan. No se puede ni discutir ni avalar, ni nada, porque vienen de arriba", dijo Sanz.
Argumento
"La norma en cuestión fue dictada con el fin de lograr estabilidad en los precios, que constituyen un componente fundamental para otorgar continuidad al proceso de crecimiento de la actividad económica, así como para preservar el equilibrio macroeconómico ya alcanzado", precisó, en la última resolución, Guillermo Moreno, en alusión a la anterior resolución, la del congelamiento de precios. El funcionario justificó que en la actualidad se advierte que no están configuradas las mismas condiciones de comercialización vigentes a la fecha del dictado de la resolución 13/2011 (la del 1 de febrero), razón por la cual, corresponde derogarla. Esa resolución había frenado el alza que aplicó Shell al precio de los combustibles (entre un 2% y un 3,6%) el 28 de enero, una decisión que fue acatada varios días después por esa firma, que en un principio había amenazado con concurrir a la Justicia.